¿Qué es Entre Letras y Café?

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lunes, 2 de julio de 2018

Me rindo

Inspirada en un video de Will Smith en Facebook donde el expone su experiencia cuando le dijo a su esposa "Jada me rindo a hacerte feliz". Yo reflexioné y me pregunté cuántas veces debí haberme rendido y no lo hice. En cambio obstinadamente seguí luchando por una persona, por un empleo, por otras relaciones y por metas incorrectas. En ocaciones luchamos cuando la alternativa es rendirnos. 

Recientemente mi hermano se graduó de su maestría en Lenguas de la Universidad de Boulder, Colorado. Para este corto viaje yo debía ir con mi madre y mi sobrina. Él nos había dicho que deseaba que pasáramos por la experiencia de practicar el "hicking" en una de las montañas de Denver. Después del paso del Huracán María la disciplina con la alimentación y el workout mañanero se fueron para el Atlántico pero acepté el reto. 

El día de su graduación fue hermoso. Toda una experiencia completamente diferente a una tradicional graduación en Puerto Rico. Como por ejemplo en nuestra isla nos preocupamos porque la toga este planchada en Boulder no, mi hermano la saco de la bolsa y se la puso. Aclaro, necesito ver la ropa planchada, ni los estudiantes ni a los familiares, en fin a nadie le importaba tan pequeño detalle. Para ellos era más importante la meta que habían alcanzado y no su apariencia. 

Ver sus rostros me hizo reflexionar en que todas las familias tienen secretos, situaciones, heridas, diferencias etc... La nuestra no es perfecta. Es por eso que reconozco que mi hermano el día de su graduación me enseñó la más grande lección de vida y esta fue la de honrar a su madre, que es mi madre también. Él ha tomado las decisiones más importantes de su vida y con esto una mudanza, un nuevo estilo de vida, metas diferentes y sobre todo su libertad emocional. Yo me siento súper feliz por cada meta que alcanza y estoy segura que serán muchas más... 

Pero, ¿porqué les cuento esto? Al día siguiente de su graduación fuimos a la montaña Chautauqua que él quería que fuéramos. El camino desde el inicio era difícil, mientras más subíamos iba empeorando la ruta. En varias ocasiones le pedíamos a nuestra madre que nos esperará porque sabíamos que el camino era más difícil. En la ruta nos encontrábamos con otras personas, mascotas, áreas angostas, pequeñas cuevas, rios, lluvia, sol, frío, calor, árboles, polen, flores, polvo, hongos, piedras pequeñas que molestaban en los pies o piedras gigantes que teníamos que subirla para lograr llegar al otro lado, realmente toda una odisea. Durante el camino y como toda familia puertorriqueña tuvimos diferencias, reímos, se nos acabó el agua, nos cansamos, parábamos, aumentábamos la velocidad o simplemente la lentitud nos acompañaba. La verdad es que cuando llegamos a la cima fue un momento inigualable. 
 
¿Qué me enseñó esta experiencia? 

1. A perdonar: en ocaciones cargamos con la falta de perdón y esto nos detiene en el diario vivir y en la planificación de las metas futuras. 
 
2. A no llevar cargas ajenas: creemos que para demostrarle a nuestra familia que nos hemos perdonado debemos llevarlos en nuestro presente, aún sabiendo que por un corto período de tiempo necesitamos espacio para sanar las relaciones. 
 
3. Arriesgarnos e intentarlo: siempre nos detienen los debes y los tienes que establecen la sociedad, la familia, los amigos, los compañeros del trabajo las personas tóxicas que nos rodean en fin todo menos nuestros anhelos del corazón. Todas estas cosas evitan que nos empoderemos y decidamos arriesgarnos en la vida. Cada uno de nosotros tenemos la necesidad de arriesgamos en áreas diferentes y es mejor decidir hoy, que ya no le prestaremos atención al que dirán, al miedo, a las ideas de fracaso, a las experiencias del pasado y nos arriesgaremos en el presente. 
 
4. Rendirnos: se nos enseña y mal enseñado que rendirse es de débiles. Pero no nos explican ¿Qué es ganar? ¿Qué es perder? ¿Qué es rendirse? Y lo peor es que lo aprendemos ya cuando estamos pasando las crisis, las situaciones, o como dicen por ahí pasando el trago amargo de la vida. Mi hermano se rindió y decidió vivir, seguir sus sueños y apoyarse en su RESILIENCIA. Yo decidí renunciar a otros, a los sueños mal construidos, a esperar que llegue "mi príncipe azul" de hecho prefiero el amarillo Ajjaaja. Decidí vivir, perdonar, perdonarme, a no llevar cargas ajenas, arriesgarme, intentarlo y lo más importante a RENDIRME para encontrarme con nuevas aventuras. 
 
Recuerda: 
☕️ Añade a tu vida todos estos conceptos, descubre tu palabra y continúa en la búsqueda de la vulnerabilidad. Pero ríndete cuando sea necesario para que puedas escribir nuevamente tu historia en el presente. 
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☕️ "Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos". - Viktor E. Frankl 
 
by Sonia Ilemar

sábado, 12 de abril de 2014

¿Qué me importa?

Es una expresión muy común en nuestros niños. Cuando ellos la expresan surgen en nuestra mente muchos pensamientos. Además, queremos decirle lo que pensamos de ellos. Esta reacción es porque culturalmente nos han enseñado que las personas que fácilmente hacen esa expresión son unos malcriados. Admito que existen personas que pensarán muy diferente de mi sobre lo que describiré y lo entenderé. Pero yo creo que esa debe ser nuestra expresión y hasta la actitud ante lo siguiente: 

- Qué me importa que me mires mal. 
- Qué me importa que no me hables. 
- Qué me importa que no te guste como visto. 
- Qué me importa que mi corte de cabello te desagrade. 
- Qué me importa que digas que soy una mal ejemplo porque mi carro esté sucio. 
- Qué me importa que digan que soy fea o feo. 
- Qué me importa si mi trabajo no te gusta. 
- Qué me importa que mis ideas no te gusten.  

¿Sabes porque quiero escribir esto? Por la sencilla razón de que a todos nos preocupa lo que otros piensan de nosotros. Realmente, eso nos afecta y nos controla al punto en que dejamos de hacer lo que nos gusta por la sencilla razón del que dirán. Nuestra vida no debe ser gobernada por las diversas opiniones de las demás personas, la sociedad, la televisión, la moda, la música, los artistas entre otros. ¿Por qué? Sencillo,  a ellos tampoco les importa lo que tu piensas de ellos y actúan, piensan y se desenvuelven según sus intereses y no los nuestros. Así que, quiero decirte que  puedes ser libre, que puedes ser tu mismo, único e irrepetible

"¡Levántate!, ¡Revuélvete!, ¡Resiste!
Haz como el toro acorralado: ¡Muge!
O como el toro que no muge: ¡Embiste!" - José de Diego 


domingo, 2 de marzo de 2014

Una historia de amor

 Aunque no los mencionaré todos, existen diferentes tipos de amor. El propósito de esta nota es exponer otro aspecto del amor. Me refiero al amor propio, es el que tiene que ver con nuestra estima y consideraciones con uno mismo.  Por ejemplo, cada persona tiene intereses y  necesidades diferentes. Por lo que sus gustos, deseos y sueños también son diversos. Creo que todos tenemos derecho a ser feliz y podemos tener nuestra historia de amor. Más allá de tener un novio o una novia, casarte y tener hijos lo que realmente queremos es "una historia de amor" y parecería que no es tan importante amarnos. Algunas personas solo desean estar acompañadas y no necesariamente tener calidad de vida. 

Que tal estas sugerencias: 
1. Sé un buen amigo. 
2. Diviértete y trata a los demás como te gustaría a ti. 
3. Disfruta tu belleza natural.
4. Se único, inigualable y creativo al momento de conocer a otras personas. 
5. Ámate y valórate. 

Cuando visualizamos nuestro presente y lo que será el futuro experimentamos la libertad. Esa es la libertad que nuestra mente, imaginación, capacidades e ingenio podemos desarrollar a través de nuestras historias. En palabras de Julia de Burgos sería así: "En todos mis poemas desnudo el corazón." -A Julia  De Burgos-  por Julia De Burgos

miércoles, 23 de octubre de 2013

Sanador de Cicatrices

Existen varias cicatrices pero expondré solo dos: 1. Las visibles y 2. Las invisibles. Según, el diccionario de sinónimos y antónimos, (1999) tiene los siguientes: señal, marca, huella, herida y lesión. Las cicatrices visibles son las quemaduras, una enfermedad, diferentes tipos de alergias, cortaduras, manchas por diferentes razones físicas entre otras. Las invisibles son las que se guardan en el corazón. Son todas aquellas cosas que decidimos colocarlas allí para que nadie las vea. En cambio tu eres el único que las ve cuando estas contigo mismo, al guardar silencio, al dormir, en nuestros sueños, al levantarnos y mirarnos al espejo. 
 
Sinónimos de cicatrizar: curar, sanar, cerrar, calmar, olvidar y serenar. Pero, una pregunta que me hice fue y ¿Cómo  puedo cerrar una herida? Te  mencionaré algunas sugerencias que he utilizado en mi vida personal y otras que he obtenido a través de los años de experiencia laboral. 
 
1. Acepte que tiene una herida o una marca física o emocional que necesita ser curada. 
2. Explora quien puede ayudarte en el proceso de curación. 
3. Comprométete con esa ayuda que identificaste. 
4. Cumple con las citas que acordaste con ese profesional. Por ejemplo puedes buscar ayuda con trabajadores sociales, sicólogos, consejeros profesionales entre otros. 
5. Extiende tus redes de apoyo. Decide mejorar tus relaciones con tu familia. Eso no es una tarea fácil y mucho menos se logrará de la noche a la mañana.
6. Desarrolla ideas creativas para que conozcas nuevas personas que se conviertan  en nuevos amigos. Esto puede ser muy difícil  de acuerdo a las particularidades de cada persona. Por lo que te exhorto que cuides tú historia y las estrategias que vayas a utilizar así que consúltalo con tu trabajador social, sicólogo o consejero. 
7. No culpes a otros de tus experiencias negativas y  No te Rindas, aunque veas que tu herida física o emocional se tarda en sanar, te aseguro que cicatrizará. Ver video
 
Otra área  importante en este asunto de sanar las cicatrices son los recuerdos. Los recuerdos son una oportunidad. Recordar el pasado es un privilegio. Los recuerdos son un una inspiración. Recordar el pasado y perdonar es una aventura hacia la reconciliación. Los recuerdos en ocasiones construyen puentes para que los transitemos. Pero en otros momentos obstruyen las emociones.  
 
No importando nuestro aspecto físico todos deseamos que alguien nos sostenga la mano. No importando nuestra apariencia y la ropa que luzcamos anhelamos a alguien que nos bese. No importando nuestra clase social, raza, género o color de piel necesitamos a alguien que nos escuche. No importando nuestras cicatrices necesitamos a alguien que nos ame y aceleré nuestra historia. Mas allá de las limitaciones queremos que alguien nos invite a bailar o nos regale flores.
 
Este proceso es una tarea ardua que requiere de tiempo y compromiso. Estoy convencida que todos queremos nuestra historia de amor, nuestra familia y alcanzar el éxito en todas las áreas de la vida. Es por eso que te sugiero que te expongas a interactuar con otros que tengan tus mismas heridas, peores o aquellos que dicen no tener ninguna. Lo valioso del proceso de sanar, cicatrizar o perdonar es que depende de una decisión que te enriquece mental y físicamente. Tú eres quién decide cuanto tiempo te tomará. Pero no olvides la vida continúa y no se detendrá, así que corre hacia tu meta, no te canses, renueva tus pensamientos, re invéntate, cambia tu manera de pensar y tus acciones serán otras de bendición para ti y los tuyos. 
 
Recuerda: re invéntate, re construye y vuelve a intentarlo. Cuando lo intentas descubres quien es tu Sanador de Cicatrices.